Las
fuerzas de seguridad sospechan que ETA tiene la
intención de cometer un atentado de forma inminente,
según confirmaron ayer a EL PERIÓDICO fuentes de la
lucha antiterrorista. Por ello, Interior incrementó el
nivel de alerta y solicitó a los escoltas que vigilan a
amenazados por la banda que extremasen las precauciones
en la última semana de enero y principios de febrero.
La
advertencia se cierne especialmente sobre los miembros
de las fuerzas de seguridad y los jueces. Los expertos
en la lucha antiterrorista manejan como hipótesis
principal que la banda prepara un atentado con bomba
lapa, "aunque no descartan otras
posibilidades", según las mismas fuentes. La
alerta no se centra en un territorio concreto, sino que
el ataque podría tener lugar en cualquier parte de
España, añaden. No obstante, los agentes y los
escoltas han sido advertidos sobre un vehículo concreto
robado en Francia que podría ser utilizado para
perpetrar una acción en Madrid.
LOS
ARGUMENTOS
Tras
el atentado de Barajas, pese a que la banda señaló que
el alto el fuego continuaba vigente, las fuerzas de
seguridad consideran que ETA volverá a atentar. Sobre
todo, una vez comprobado que el Gobierno no tiene
voluntad de solucionar el conflicto vasco, después de
que se hayan producido nuevos "ataques
judiciales" --es como la izquierda aberzale
denomina a las sentencias contra su entorno-- y tras el
empeoramiento de la salud del etarra Iñaki de Juana
Chaos, así como después de que el Ejecutivo haya
vetado listas blancas que disfrazarían la
candidatura de Batasuna.
De
hecho, la policía consideraba hace poco que los etarras
podrían volver a atentar justo antes de las elecciones
municipales y pronosticaba que lo haría a través de
coches bomba, sin dirigirse contra nadie en concreto.
Pero nuevos datos hacen temer a los expertos que ETA ya
está ya preparando nuevos ataques y con el fin de
quitar la vida o herir gravemente a determinadas
personas.