Sobre
las ocho y cuarto de la mañana de ayer agentes de la
Policía Local de Oleiros procedieron a la detención de
tres individuos como sospechosos de realizar varios robos
en la zona de la urbanización Icaria. El arresto pudo
desarrollarse gracias a la intervención del servicio de
seguridad privado que tiene contratada la comunidad
vecinal de la zona residencial.
Los
guarda jurados observaron a los tres sospechosos en
distintas calles de la urbanización y según algunos
vecinos no descartan que accediesen a algunos vehículos
para tratar de hacerse con los equipos de música. De
hecho, uno de los residentes aseguró ayer que cuando
llegaron los vigilantes estaban en el interior de un coche
y trataban de arrancar el aparato de radio.
Pero
sin embargo, lo que más hizo sospechar a los vigilantes
fue la ruta que siguieron los tres supuestos cacos. Se
dirigieron a una de las calles de la zona residencial que
no tiene salida, la rúa Selena. Fue en ese momento cuando
procedieron a dar aviso a los agentes de la Policía Local
de Oleiros que se personaron en el lugar de forma
inmediata.
Anterior
intento de atraco
Uno
de los portavoces de la asociación vecinal aseguró que
las tres personas detenidas ayer tenían un claro
objetivo: «Asaltar el chalé donde reside un importante
representante de joyería».
Esta
hipótesis también la barajan otros residentes de la
urbanización: «Qué caco intenta robar un radio casete
de un coche en una zona con vigilancia privada y además
en una calle que no tiene salida. Eso no se le ocurre ni
al que asó la manteca», aseguró Pilar. También
justifican sus sospechas que el arresto se produjese en la
calle Selene, «y justo delante del chalé donde reside el
representante», comentó Juan Antonio L.
La
portavoz vecinal recordó que hace unos meses el
representante fue seguido hasta su vivienda y luego «intentaron
acceder al interior forzando la puerta con una palanqueta».
De hecho, las huellas del fracasado robo aún se observan
hoy «ya que el marco de la puerta principal de la casa aún
está sin colocar». Sin embargo, esta hipótesis fue
descartada por los agentes de la Policía Local y desde el
cuartel de la Guardia Civil de Oleiros no se quisieron
pronunciar.
Los
tres detenidos, que según varios vecinos tienen
antecedentes penales e incluso aseguran que uno de ellos
«se encontraba de permiso penitenciario» estuvieron
hasta bien pasada la tarde de ayer en las dependencias de
la Policía Local. Sobre las cinco de la tarde los
trasladaron a los calabozos de la Guardia Civil de Oleiros
donde continuarán con las investigaciones para pasar a
disposición judicial.