Un
tanatorio de Sagunto fue el escenario elegido ayer por
tres delincuentes para cometer un robo con nocturnidad.
Poco antes de las cuatro de la madrugada, los
desconocidos penetraron en el establecimiento, situado
junto al hospital de Sagunto.
En su interior sólo se encontraba un guardia de
seguridad, un joven que fue amenazado con un cuchillo e
inmovilizado por los delincuentes tras atarlo a una mesa
con unos grilletes.
Los ladrones dejaron al guardia jurado maniatado y
huyeron poco después con el dinero de la caja del
local. El botín no pudo ser precisada ni por fuentes
policiales ni desde el tanatorio.
Afortunadamente, la mesa a la que había sido esposado
el joven tenía ruedas, por lo que el empleado, aunque
con mucho esfuerzo, pudo trasladarse hasta el teléfono
para llamar a su jefe. Este se personó en el lugar con
la Policía Nacional de Sagunto. Agentes de la Policía
Local que pasaron junto al tanatorio también prestaron
su apoyo.
Rescatado por los bomberos
La mala suerte del vigilante no terminó ahí. Las
esposas con las que estaba inmovilizado, diferentes a
las utilizadas por la policía, no se abrían, por lo
que fue necesaria la presencia de los bomberos. La
pesadilla, por tanto, se prolongó todavía unos
minutos.