Según ha informado hoy la policía catalana, el detenido, Carlos J.S., de 21 años y vecino de Castellbisbal (Barcelona), fue denunciado por dos empresarios de la construcción de Capellades (Barcelona), a los que extorsionó siguiendo el mismo método.
En concreto, Carlos J.S. se presentaba a los responsables de obras de pisos para ofrecerles vigilar las obras y evitar posibles robos de material y les advertía que si no contrataban su servicio, por el que cobraba 500 euros al mes por obra protegida, podrían ser víctimas de robos.
En sus encuentros con los constructores, el detenido no acreditaba en ningún momento ser miembro de ninguna empresa de seguridad y especificaba que el servicio de seguridad consistía simplemente en colgar un cartel verde y azul, con una rueda de carro dibujada y un número de teléfono móvil.
Carlos J.S., que facilitaba un número de teléfono para poder ser localizado por sus clientes, garantizaba a los constructores a los que extorsionaba que nadie robaría en la obra en la que se colgara este cartel.
Tras recibir una primera denuncia, el pasado 24 de enero, y comprobar cómo otro constructor también había recibido la misma visita y también quería denunciar los hechos, los Mossos se pusieron en contacto el pasado 25 de enero con Carlos J.S. a través del teléfono que él mismo había facilitado a los empresarios.
Carlos J.S. admitió ante los Mossos que era el responsable de este servicio de seguridad y que había estado en la localidad de Capellades para ofrecerlo, por lo que fue detenido como presunto autor de un delito de extorsión.
Tras pasar a
disposición judicial, Carlos J.S. ha quedado en
libertad con cargos.
Según han informado a Efe fuentes
de los Mossos d'Esquadra, el detenido explicó en su
declaración que trabaja para una empresa de
seguridad, cuyo nombre no ha sido facilitado.
La policía catalana está investigando ahora si esta empresa existe, si cumple todos los requisitos legales para ofrecer un servicio de seguridad y si el detenido efectivamente trabajaba en ella.
En los últimos meses, han proliferado en el área de Barcelona, especialmente el Baix Llobregat, las denuncias de este tipo, en las que presuntamente bandas organizadas ofrecen seguridad en las obras colgando únicamente un cartel con una rueda de carro dibujada y un número de teléfono móvil



